Masa:
1/2 kg harina 000
250 cc leche tibia
2 huevos grandes
50g azúcar
55g manteca blanda
20g levadura fresca
1/4 cta clavo en polvo
1/4 cta nuez moscada
1/4 cta sal
1/2 cta canela
1 limón
50g arándanos secos
50g pasas
1 chorrito ron
Decoración:
100g harina
100 cc agua
1 huevo
Gelatina para dar brillo (opcional)
Desmenuzar la levadura en la leche tibia. Por otro lado, en un bol amplio, colocar la harina, el azúcar, la manteca, la sal, las especias, la ralladura de limón y mezclar hasta integrar. Añadir los huevos ligeramente batidos y la leche con la levadura disuelta, unir y amasamos. Es una masa bastante pegajosa.
Cuando esté lista, pasarla a un bol engrasado y tapado con film, y dejar descansar hasta que doble su volumen (1 hora y media más o menos).
En un bol, colocar las pasas y los arándanos y añadirles un buen chorro de ron. Meter la mezcla en el microondas por 1 minuto para ayudar a que la fruta se hidrate. Reservar.
Una vez que la masa ha levado, volcarla sobre una mesa de trabajo ligeramente enharinada. Engrasar las manos con aceite de girasol para evitar que se nos pegue y espolvorear con más harina el bollo. Aplastar la masa, extenderla un poco y esparcir por arriba la mezcla de arándanos y pasas hidratadas.
Cortar la masa en 4 y amontonar las piezas, amasar todo para volver a formar una bola. De esta manera conseguimos que los ingredientes se mezclen bien sin necesidad de amasar mucho. Dividir en porciones iguales e ir acomodándolas sobre una bandeja para horno forrada con papel manteca. Dejar levar nuevamente.
Cuando la masa esté inflada, pincelarla con un huevo batido. Después preparar la mezcla para hacer la cruz. Para esto colocar la harina y el agua en un bol y batir hasta que quede una masa espesa pero que pueda aplicarse con una manga pastelera. Pasar la masa a la manga y repartirla sobre los panecillos haciendo cruces.
Llevar a horno precalentado a 190ºC y hornear durante 15-20 minutos, hasta que estén doraditos.
Cuando se hayan enfriado, se los puede pincelar con gelatina para darles brillo. Solo hay verter la gelatina en una ollita con agua hirviendo y llevar a ebullición, después ya se puede usar.
Fuente: La cuchara azul

No hay comentarios:
Publicar un comentario